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La época de Mick Taylor: días de refinamiento y descontrol
Revista La Maga
01-10-1994
Por Daniel Riera

Separados los Beatles y muerto Brian Jones, el cambio de década impuso a los Rolling Stones la necesidad de demostrar que podían mantener durante los 70 el mismo liderazgo artístico que habían alcanzado durante los 60. De la mano del guitarrista Mick Taylor renovaron su estética y grabaron discos tan valiosos como Sticky Fingers o Exile on Main Street y canciones clásicas como Brown Sugar, Tumbling Dice, Angie o it s Only Rock n Roll. Mientras el rock duro nacía con Led Zeppelin y Deep Purple, la psicodelia se veía representada en Pink Floyd y el rock sinfónico tenía como caballitos de batalla a Yes y al Genesis de Peter Gabriel, los Stones se las arreglaron para permanecer vigentes a pesar de la fuerte competencia y de los interminables problemas de sus integrantes con las drogas pesadas. Aquí se relatan los cinco años del período con Mick Taylor en la banda.

La segunda etapa de la carrera de los Rolling Stones no empezó exactamente con la década sino el lº de junio de 1969: en los estudios Olympic, el grupo grabó Honky Tonk Women, uno de sus más grandes éxitos de todos los tiempos. En una de las guitarras estaba un músico joven enraizado en el blues que quería integrarse. Mick Taylor aprobó más que satisfactoriamente la prueba y seis días después Jagger y Richards -acompañados por Charlie Watts- le dijeron a Brian Jones que se fuera. Habían decidido presentarlo con un concierto gratuito en el Hyde Park de Londres, pero la muerte de Brian, el 3 de julio de 1969, cambió el sentido del espectáculo. El sábado 5 de julio de 1969 la actuación de los Stones fue más una despedida al Stone muerto que una bienvenida al nuevo.

Medio millón de personas fue a verlos. Había seis teloneros de primer nivel: la Third Ear Band, King Crimson, Screw, Alexis Korners New Church, Family y los Battered Ornaments. Mick Jagger subió al escenario con un vestido, que en realidad le pertenecía al actor Sammy Davis Jr. "Cálmense un minuto porque me gustaría decir algo sobre Brian", expresó y acto seguido leyó el poema Adonais, de Percy Shelley (véase página 13). Cuando empezaron a tocar, 3.500 mariposas fueron liberadas sobre el público. El sonido no era bueno y además llevaban catorce meses sin tocar. Ofrecieron un show desacompasado y desprolijo, pero inolvidable para el público por las circunstancias emocionales que lo rodeaba. Hasta hoy, el del Hyde Park sigue siendo el show más grande al aire libre realizado en Gran Bretaña; dio lugar a un especial de televisión, fue utilizado para una película muda titulada Under My Thumb -de Peter Ungerleiden- y Kenneth Anger filmó partes para su Invocation of My Demon Brother.

Desde entonces, sobrevino un período difícil en lo personal pero brillante en lo musical: la etapa de Mick Taylor con los Rolling Stones dio lugar a seis álbumes (uno de ellos doble) de excelente nivel, mientras la banda -especialmente Keith Richards- padecía serios problemas ocasionados por el consumo de drogas duras. En diciembre de 1969 apareció Let It Bleed, el único disco en el que participan Brian Jones y Mick Taylor. A pesar de la crisis interna, los Stones mantenían un altísimo nivel creativo. Beggars Banquet había sido excelente, pero Let It Bleed estaba a la misma altura, con clásicos como Gimmie Shelter, Midnight Rambler y You cant Always Get What You Want. De ese álbum, en la gira actual interpretan Live With Me y Monkey Man. Como Honky Tonk Women ya era un superéxito en simples, en Let It Bleed se incluyó una versión alternativa, a la que se llamó Country Honk. Precisamente, Taylor tocaba en Country Honk y en Live with Me.

Por entonces emprendieron una gira por los Estados Unidos que concluyó de la peor manera posible: habían planeado una fiesta, un gran recital gratuito; el personal de seguridad contratado fueron los Hells Angels, temibles bandas de motociclistas que ya habían desempeñado esa función sin problemas en Hyde Park. El 6 de diciembre de 1969 fue una de las jornadas más negras de la banda. Durante un show celebrado en Altamont, California, un joven negro llamado Meredith Hunter fue asesinado apuñaladas por los Hells Angels cuando se aproximaba al escenario con un revólver. Una gran gresca entre fans y los Hells Angels terminó con más de 100 heridos y hubo, además, más de 700 internados por ingestión de ácido lisérgico en mal estado.

La nueva década los encontró tan hiperactivos como siempre y mudándose de sello. A mediados de año iniciaron una nueva gira europea y en setiembre se editó -como respuesta a la proliferación de discos piratas en vivo Get Yer Ya Ya s Out, grabado el 27 y el 28 de noviembre en el Madison Square Garden de Nueva York con el único acompañamiento del "sexto stone", el tecladista Ian Stewart. Después de siete años, se les vencía el contrato con Decca Records. Antes de que se fueran, la compañía les pidió un tema más, para ser editado en simple. Le dieron Cocksucker Blues (algo así como Blues del chupapijas), la historia de un chico que se gana la vida ejerciendo la prostitución homosexual. El sello no se atrevió a editarlo, pero sí las ediciones piratas, y el tema es hasta hoy el más conocido de los oficialmente inéditos del grupo.

En esta época se mudaron a Francia para evitar problemas impositivos, fundaron su propio sello, Rolling Stones Records, y firmaron un contrato de distribución con Atlantic para los Estados Unidos y con la compañía Kinney para el resto del mundo, Jagger abandonó a Marianne Faithfull, por entonces adicta a la cocaína, e inició un idilio con la nicaragüense Bianca Pérez Moreno. En 1971 salió Sticky Fingers, con una célebre cubierta diseñada por Andy Warhol: el primer plano de una bragueta masculina, con un cierre relámpago de verdad. Sticky Fingers es otro gran disco que agregó nuevos clásicos a la lista: abre con el increíble Brown Sugar (infaltable desde entonces en cada show) y además contiene el romántico Wild Horses, el dramático Sister Morphine y el funky Bitch. A la potencia de los Stones se le agregaron en estudio los negrísimos teclados de Billy Preston y el saxo de Bobby Keys. Acaso la desmentida más evidente para aquellos que consideran que son una banda elemental está en Sticky Fingers, un trabajo refinado en el que prima el criterio de tocar con dos grandes guitarras líderes que puntean en lugar de una líder y otra rítmica. La elaboración de los arreglos, la inteligencia de las letras y el eclecticismo del material lo vuelven uno de los cuatro o cinco candidatos serios a llevarse el título de "mejor disco" stone.

Para entonces, Keith Richards no podía salir de la heroína. Su ex esposa Anita Pallenberg, madre de su hijo Marlon y su hija Dandellion, recuerda que "Keith y yo intentamos salir de la heroína antes de irnos de Inglaterra. Los dos nos sometimos a tratamiento, pero veinticuatro horas después de entrar en la villa estábamos inyectándonos porque ningún tratamiento funciona cuando vivís entre adictos... Al año siguiente di a luz una nena (Dandellion). Debería haber sido un mundo de felicidad, pero era difícil tener chicos y pertenecer al mundo de Keith. Él se iba a actuar y yo me quedaba sola tratando de conseguir mis dosis. Mientras Keith estaba afuera empecé a intentar salir de la heroína, pero cuando regresó, todo volvió a ser como antes". "En aquella época, prácticamente todos estaban metidos en la droga –completa Bill Wyman, que se excluye de la lista- incluyendo a Keith y Anita, Mick Jagger y Mick Taylor, el productor Jimmy Miller, el sesionista Bobby Keys y el amigo de Keith, Graham Parsons. Yo sólo fumaba marihuana."

Exile on Main Street fue grabado en el sótano de la mansión de Richards. Nada menos que dieciocho canciones conformaron este álbum doble, actualmente editado en un solo CD. La producción de Jimmy Miller dejó deliberadamente las voces debajo de los instrumentos en la mezcla final, reflejo de una tendencia de moda en las grabaciones de la época. Más allá de algún tema de relleno, Exile... tiene de todo: una canción cantada por Richards como Happy, el rock lento Tumbling Dice, la balada Sweet Black Angel y Shine a Light, levemente parecido al beatle Let it Be, acaso producto de la decisiva participación en ambos de Billy Preston. De Exile..., en la actual gira los Stone tocan Tumblin Dice, Happy, Rocks Off y All Down The Line. El tour estadounidense de presentación de Exile... es hasta hoy recordado como el más descontrolado de la banda, lo cual es mucho decir. Público descontrolado, groupies, drogas, fotógrafos con sus cámaras rotas y hasta atentados terroristas contra los equipos de la banda forman parte de esta caótica etapa contada en el libro Viajando con los Rolling Stones, de Robert Greenfield, y en el documental Cocksucker Blues, de Robert Frank.

Viajaron a Jamaica, tierra del reggae, y se hicieron amigos de Peter Tosh -a quien editarían a través de Rolling Stones Records-, y de Bob Marley. Allí grabaron Goats Head Soup (Sopa de cabeza de cabra), cuestionado por sectores religiosos por su título -la cabra significa para los satanistas lo opuesto al cordero sacrificado por los judíos a Dios -y por la oscura letra de Dancing With Mr. D, que refiere a un baile con el Diablo en la pecaminosa voz de Jagger. Goats Head es un buen disco, aunque inferior a Sticky Fingers y a Exile .... plagado de baladas, entre las que se destaca Angie. Debieron cambiarle el título al rock n roll Fuckerstar (Cogedora de estrellas) por Star Star (Estrella Estrella), para evitar que censuraran esta historia de una groupie.

"Me sentía muy cerca de ese álbum y puse en él todo lo que tenía, pero hagas lo que hagas siempre hay algo mal. Si lo hacés rockero la gente dice: Bah, es el mismo rocknroll de siempre y si hacés baladas, entonces dicen que es demasiado meloso", se lamentaría Jagger. El año concluyó con giras por Europa y un nuevo juicio a Richards, por posesión de marihuana y por tenen-cia de armas sin permiso legal.

El álbum que grabaron en 1974 tiene la canción-manifiesto de los Stones de la década del 70. Así como Satisfaction expresaba mejor que ninguna el sentido del grupo en los 60, It s Only Rock n Roll, que le dio título al LP, conjugó mejor que ninguna otra el espíritu de la banda en los 70. Por lo demás, la reflexiva balada Time Waits for No One incluyó un bellísimo solo de guitarra de Jagger y entre ambas se comieron el disco, seguidas por la acústica Till the Next Goodbye y el sucio y podrido (si fuera un tema de otro grupo, se diría "el stone...") Dance Little Sister. It s Only Rock n Roll fue realizado en Munich, con la colaboración de Billy Preston, Nicky Hopkins y Ian Stewart en piano y teclados, y el percusionista Ray Cooper. Tal como se habían propuesto los músicos al fundar el sello, Rolling Stones Records sirvió también en 1974 para editar Monkey Grip, un trabajo solista de Bill Wyman que no tuvo éxito comercial y hoy es difícil de conseguir. El año 1974 terminó con un balde de agua fría: Mick Taylor abandonó a los Rolling Stones. Keith Richards se enfrentaba al enorme desafío de encontrar otro guitarrista con quien entenderse a la perfección.

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